Así fue como de la noche a la mañana esta carismática escritora se encontró viviendo con su familia, en una cultura ajena a la suya: "A los siete años llegué a Miami: fue un choque muy fuerte y me afectó por el resto de mi vida, sin embargo vivo en Estados Unidos desde entonces, ya que Colombia no es una posibilidad para mi, siento a Estados Unidos como si fuera mi casa, ahora vivo en Búfalo, muy cerca de Nueva York (en la actualidad radica en Long Beach, California), y además se que en Colombia, cualquier montaña es mía, porque allá está mi familia".
Tatiana es una de las escritoras lesbianas más importantes en nuestro continente y con mayor influencia dentro de la comunidad Lésbica latina en los Estados Unidos, como muchas de las emigrantes su origen es humilde: "Mi mamá limpió casas por mucho tiempo y mi papá trabajaba en una fabrica, mi historia como emigrante es muy típica, no es nada original, lo interesante es que cuando creces así, lo haces sin esperanzas, porque no tienes donde vivir, ni seguridad social, pero lo que me hizo cambiar fue la posibilidad de recibir una educación en la Universidad de Florida, es una universidad seria, ahí tuve mi primer amante mujer".
"Entonces tenía un novio y él me presentó a la que fue mi primer amante, ella era una bruja-psíquica, astróloga; cuando me metí a ese mundo, fue un cambio completamente filosófico de ver la vida, el futuro, el pasado, la historia, yo quería buscar lesbianas latinas, porque donde estaba no había ni publicaciones de lesbianas, así que me iba de un festival a otro, y para mi el mundo era una maravilla de mujeres, era lo único que me importaba, era raro porque no me preocupaba mucho por sobrevivir, pero después de graduarme se formó en Miami un grupo de lesbianas latinas, que se llamaba ‘Las salamandras de ambiente’, fui parte de ese grupo desde el principio".
Al igual que muchas activistas buscando a las lesbianas, se hizo fundadora de una organización lésbica, definiendo su participación concretamente dentro del boletín, ya que a ella lo que le interesaba era escribir, así surgió una de las primeras publicaciones latinas para lesbianas, que además fue muy controversial, se llamaba: "Esto no tiene nombre", que explica muy bien la fuerza de los contenidos que manejaban: "…al grupo, no le gustaba la manera tan atrevida que nosotras publicábamos, ya que incluimos cuestiones sexuales, hubo un gran conflicto cuando publique una reseña sobre unos videos de sexo lésbico que acababan de salir y se llamaban ‘las putas y los papis’, ‘Las salamandras de ambiente’ nos pidieron que dejáramos de publicar la revista pero nosotras dijimos que no".
Ella es una mujer de ojos transparentes y piel sonrosada; una hermosa madona que nos hipnotiza con su voz ronca y profunda, trastoca las mentes más relajadas con su provocadora sensualidad lésbica. El escándalo la persigue y si no está presente, ella lo provoca, renunciar no es una alternativa: "Somos lesbianas porque, tu sabes, somos panocheras, así de sencillo; ¿Por qué tendríamos de ocultar esa parte? no es lógico, si así fuera tendríamos que llamarlo lesbofóbia".
Con "Esto no tiene nombre" logró editar 9 números en 3 años y empezaron a solicitar becas para continuar el trabajo, sin embargo las cosas no fueron sencillas, los problemas de liderazgo crecieron y el equipo se desintegró. Tatiana continuó con su iniciativa una nueva publicación a la que titulo 'Conmoción': "La estructuré a mi manera, formé un comité, un grupo de lesbianas latinas de todo el país que pudiera respaldar a la revista de distintas maneras, yo seleccioné a las personas, las invité". El resultado fue, como ella lo expresa, tremendo, era una revista madura, donde de manera principal se exploraba el activismo, después lo erótico y finalmente la identidad.
Aunque los problemas continuaron: "Los distribuidores nos botaron los archivos y no nos pagaron lo que nos debían, eso en gran parte fue lo que nos hizo parar la publicación, además me fui a estudiar la maestría en Creación literaria, me mudé para Texas, y quedó pendiente una deuda de miles de dólares que no nos pagaron".
Los libros de Tatiana son famosos en todo el continente, Chapdog está agotado y Para las duras, un libro con muy buen diseño, se ha presentado en México y Argentina. En la actualidad está circulando en una edición alternativa 'Píntame una mujer peligrosa', y cada año sus escritos se publican en antologías y revistas, así como su creación circula ampliamente en Internet.
Su literatura es fuerte, erótica, expresa lo que muchas de nosotras callamos: "Soy muy realista con todo lo que escribo, mis tres temas principales son el lesbianismo, Colombia y la identidad. No le tengo miedo a lo erótico, al contrario me gusta. Recuerdo que a los once años escribí sobre una niña que quería que le hicieran un chupetón, ¡Imagínense, yo era pornógrafa!; pienso que todos somos muy sensuales en la mente, pero no lo expresamos, tengo manera de expresarlo y aprovecho esa manera porque me gusta".
Recuerdo que cuando realizamos la 1ª Convocatoria de Poesía Erótica Lésbica en LeS VOZ recibimos tus poemas y nos encantaron porque la Convocatoria lo dice claramente es «Erótica», y muchas de las escritoras enviaron poemas muy sutíles: "A mi realmente me aburre, me aburre toda sutileza, no tengo paciencia, me aburre, no me gusta leerla, no me gusta escribirla tampoco, además no nada más es por ser sutil, si no que muchas veces esos escritos están mal hechos, hay que trabajarlos, realmente hace falta trabajo, metaforizar, estructurar, escribir es un arte".
"No veo pornografía de ningún tipo, no me la paso leyendo revistas pornográficas, lo que escribo es lo que me sale, y aunque lo mió es muy erótico no estoy en contra del feminismo, no tiene nada que ver con eso porque para mí sería como politizarlo".
Sin embargo, tu poesía es muy política también: "Si, pero es porque así salió, no porque yo quiera, pienso que tengo una motivación alterada. De pronto es machista, sexista, me importa un carajo, la verdad, no creo que sea malo tener una mujer como objeto sexual, porque a mi me gusta serlo y me gusta hacerlo, si es así para mi, también lo es para otras personas, aunque sé que no es para todos tampoco".
¿Qué piensas de la escasez literaria que hay en América Latina?: "Es una lastima porque, creo que hay muchas lesbianas que necesitan esa literatura, casi siempre son editoriales chiquitas quienes publican, con tirajes menores, no tienen dinero para publicidad y no les va bien en la recuperación. En Estados Unidos, hay un par de lesbianas latinas que publican, pero a nosotras no nos publican en español, no creen que hay un mercado".
Sin embargo este mercado sí existe y la experiencia de Tatiana es positiva, así como la de LeS VOZ y otras mujeres en nuestro continente que intentan todos los días escribir para despertar la conciencia lésbica, desde el erotismo, la sensualidad, el activismo, la identidad, la política o simplemente escribir lo que a cada una le salga, como Tatiana lo hace cada día, sin vergüenza.